jueves, 8 de julio de 2010

LA GRAN CONTRADICCIÓN ARGENTINA.

El argentino es reconocido alrededor del mundo como una persona apasionada, sentimental y unida con respecto a la sociedad y a su pueblo, pero a su vez, esto es solo una máscara que oculta lo que realmente somos.
Sí, nuestra comunidad respeta todas las características ya antes mencionadas, sin embargo, esto solo se da cuando todo gira entorno a un evento masivo en el que se quiere demostrar la mejor y más agradable faceta. De esta forma, nos demostramos ante el mundo como personas diferentes.
Individualmente, somos egoístas, soberbios y oportunistas. Buscamos aislarnos de los demás para alcanzar un beneficio personal, olvidándonos de esa idea de unión que supuestamente poseemos.
Por otra parte, en épocas de eventos globales, se cumple lo dicho en la famosa frase “Todos para uno y uno para todos”. Un claro ejemplo es el mundial de futbol, donde la palabra “uno” representa a la selección, y “todos” al pueblo. Nos convertimos en nuestro propio fan número uno, los mejores conocedores del tema y el soporte moral más importante, siempre y cuando, la Argentina se vea bien representada.
En conclusión, si el argentino aplicara este amor y esa gran unión, en cada aspecto de la vida en sociedad, podríamos alcanzar cosas diversas y más positivas, que favorezcan al conjunto, logrando su bienestar. También nos volveríamos mas fuertes e imponentes para enfrentar cualquier adversidad, y las soluciones estarían a la vuelta de la esquina.

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